Archivo | marzo, 2010

Romper la vagancia en pro del bienestar

28 Mar

El bienestar no creo que recaiga en la vagancia de conformarse y mirar el techo, aunque muchas veces lo hago.

Un día entró en mi tienda una mujer que me ofreció una revista que hablaba sobre temas sociales. Yo, como decidor de Síes compulsivo compré la revista y le di mi teléfono para que me llamase sobre las charlas que van dando sobre temas variados relacionados con la mejora de la sociedad.

He de reconocer que al principio cuando me llamaron me dió bastante pereza moverme e ir a la charla, pero una vez asistí a la primera, me di cuenta de que hace mucha falta fomentar el pensamiento en la sociedad en general. Tengo la impresión de que estamos bastantes aborregados y esclavos de partidos políticos y prejuicios que rara vez pensamos que pueden modificarse.

Estamos todavía en la cárcel de tu eres rojo y yo facha o vicebersa, prisioneros de una agrupación que no nos permite ser libres en nuestros pensamientos, y sobre todo somos vagos y conformistas, dando pié a sistemas que no buscan ni consiguen un bienestar generalizado.

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No ha cambiado tanto

23 Mar

Estos últimos días, debido a la muerte de Miguel Delibes ha sido emitida la película basada en su novela “Los Santos inocentes”, una historia que cuenta como los dueños de tierras trataban como mierda a sus trabajadores.

En otros tiempos, en escalas diferentes pero en base similar me recordó esta historia a mi experiencia laboral en una carpintería de Zaragoza. El dueño, según la escala profesional del trabajador te iba tratando mejor o peor, desde la escoria a  los peones hasta el respeto al encargado.

Afortunadamente en los tiempos que corren, esa empresa acabó sin empleados al irse todos a mejores parajes.

Es triste, pero me sentí identificado con los oprimidos trabajadores de las tierras del genial film. Y más triste es si esa circunstancia se dio en el siglo XXI.

En estos momentos tengo fobia a trabajar para otros posibles matarifes de la dignidad humana, así que me busco la vida como puedo.

Conexión ombligo – penil

19 Mar

Fue en el día del orgasmo semanal, es decir un sábado por la noche cuando descubrí que el fondo del ombligo estaba conectado con la pared interior del conducto seminourinario.

Me encontraba limpiándome el cuerpo con las cortinas del dormitorio percatándome que me picaba el ombligo debido a unas costras que se me acumulan con el tiempo. Cuando comencé a magrear por dentro esta parte del cuerpo, un intenso picor comenzó a generarse en el conducto que saca el pis. Intenté rascarme en el interior de dicho conducto, pero era complicado hacerlo, y la idea de meterme algo por ahí me daba mucha grima.

Probar a meter con fuerza el dedo en el ombligo y vibrarlo en el fondo de éste, os percatareis de este magno descubrimiento.

Antepasados pezunos

14 Mar

Quizá cuando descuidamos la higiene de nuestros genitales, éstos huelen a pescado porque todos nosotros tenemos nuestros origenes en el mar.

Las almas de nuestros antepasados peces emanan en forma de hedor marisquero de penes y vaginas.

Es simplemente una teoría.

Bienestar Güevil

14 Mar

El frío me cansa, el frío disminuye mi capacidad por vivir, el frío me molesta me da mala gana. El calor también, pero ahora hace frío.

En mi tienda la bomba de calor funciona mal y mis testículos avanzan hacia arriba, por esa razón los estrujé un poco a ver si reaccionaban.

Los apreté mal y me pillé un huevo. Al principio creí que eso sería malo pero me percaté de la sensación placentera que tal acción causó sobre mi sistema de percepción de las sensaciones, así que deleitóme con unos segundos de bienestar.

Enhorabuena

13 Mar

¡Que vago he sido! y ¡qué vago soy!

Recuerdo los libros que me mandaban leer en el instituto y como buscaba resumenes para evitar leerlos y pasar el exámen o trabajo.

Ahora giro la cabeza y pienso que me hubiera gustado disponer de mayor frialdad a esa edad para afrontar la vida. Otros la tuvieron, aunque a los 15 años no se tienen 33.

Recuerdo estudiar a un contemporáneo mío, recuerdo tener que estudiar El camino, de Miguel Delibes.

Gracias a Miguel y gente como tú por saber aprovechar vuestras capacidades en vuestro tiempo para haber sido quién fuiste.

Musa perdida entre la gente

12 Mar

La sangre impregna el depósito de bilis de mi alma. Suaviza mi ardor y relaja el odio por lo mal hecho que está el mundo.

Se que existes pero no estás aquí. Se que eres independiente en lo material y no necesitas del matrimonio, porque el amor es verdadero y ése es el mejor contrato.