Archivo | agosto, 2010

Los pies en el suelo y el superdotado al bujero.

31 Ago

Creo que ya va siendo hora de darme cuenta de que no soy ningún superdotado.
Ni destaco por el invento del siglo ni por la profesión más compleja del mundo ni tengo una polla de 30 centímetros. Además, cada vez estoy más gordo y calvo. Como mucho llegaré a doble de Jiskot.
Por otro lado lo más normal es que nunca alcance el clímax de la riqueza monetaria, como mucho acomodarme muy humildemente.
Así que seguiré pensando pero rezando a mi Dios cervecil por tener los pies en el suelo y comenzar a soltar los pájaros que llenan mi cabeza de fiemo avil y me impiden hacer cosas útiles.

Anuncios

Vacaciones

29 Ago

Las conexiones neuronales comenzaban a esamblar. El coma provocado por sesgar la norma remitía y volvía a ser Yo.
La poesía se hacía acto y poco a poco me encontraba mejor.
Los segmentos fragmentadores de la norma han de ser breves sino me enveneno.

Sincerando mi sosez

24 Ago

23:40

Primer día tras pasar 10 por albergues de Bruselas, Brujas y Amsterdam.

Rutina diferente a la del hogar, a la del trabajo, pero mereció la pena ver sitios nuevos.

Estos 10 días de cambio rutinario me han confirmado varias cosas. Una es que efectivamente soy un puto vago, bajo de forma y me canso en seguida de todo. Otra, que me quedo calvo y gordo. Quizá debería meditar en cuidar mi alimentación, hacer ejercicio, no lo se, al fin y al cabo soy un puto vago de mierda.

He visto nuevos comportamientos sociales, masas de turistas, he visto como en ciertas zonas de europa el respeto que no existe en España se da cita a diario. He notado como mi país en muchas ocasiones da verdadera vergüenza en comparación con ciertas costumbres de otros parajes urbanos.

También me he dado cuenta que desde que salí de viaje, mi mente se colapsó y me costaba mucho pensar. Tenía las neuronas colapsadas, y cuando esto me ocurre me pone muy nervioso. Me gusta tener la mente fresca. (todo esto ocurrió mucho antes del porro en el coffeshop de Amsterdam).

También he observado que soy una persona de paz, de pocos movimientos, de tranquilidad. Es decir, un soso.

Y… ¿por qué dejar de ser Yo?

Solo somos money

11 Ago

33 años y no me encuentro. A este paso creo que si llego a los 80 tampoco me encontraré. No tengo ni idea de que se hacer, solamente se todo lo mucho que no se hacer. Una visión bastante “optimista” de mi presente y futuro.
¿Por qué me he formado así? ¿Fue mi embrión contaminado? ¿Qué aspectos externos me hicieron decidir o no decidir un camino u otro? Matrimonio, hijos, rutina social, no se, no me tira mucho. Pero, ¿me tira algo? quizá el dinero, no se quién o quiénes me han educado para concluir que sin dinero da lo mismo la bondad, la creatividad, el pensamiento interno … somos el dinero que movemos.
Suena políticamente incorrecto, pero a día de hoy aún espero a quién cambie mi percepción material de la existencia humana. Sin dinero, el individuo pierde las ganas de vivir. Nada será válido si lo que haces no mueve dinero. Si uno es muy bueno tirandose pedos, solamente será reconocido si se gana la vida con ello.
¡Qué tristeza!

Varias corridas mentales…

9 Ago

Mañana extraerán mi sangre para concluir que me cuido como el culo. No me drogo fuertemente, no más lejos que café, redbull, cervezas y algún cubata, pero mis cenas a base de latas de pulpo no me llegan a convencer, pero claro, cuestan un euro.

Estoy de vacaciones, una ruina para el autónomo, pero tengo que evitar volverme loco. Madrugaré casi como un día de labor, los análisis son madrugadores.

Una cuestión. ¿Somos lo que internamente llevamos dentro en el sentido artístico, creativo, intelectual, tendencias, etc. o lo que hacemos para ingresar dinero y pagar nuestras facturas?

A veces me da la impresión que mi piso (lujo) es un almacén de los pelos que generan mis gatos. Me toco la perilla, y salen pelos de gato, da lo mismo la ropa que me ponga, tendrá pelos de gato, me meto al coche, aunque jamás mis gatos estuvieron allí, y aparecen bolas de pelo de gato que han ido a parar al coche desde mi ropa.

Llevo dos días con la rutina laboral cambiada, y la verdad es que me ha sentado muy mal. Estoy agotado, pesado, inútil. Creo que se debe a que he dejado de ingerir café y redbull por las mañanas. Eso me ha matado.

Dentro de poco, si mi universo no cambia, realizaré mi viaje al extranjero que me he propuesto hacer cada año. Esta vez será a Bélgica y Holanda. Me vendrá bien cambiar los aires de la exclava rutina. Espero no olvidarme los diez botecitos de red bull concentrados, uno para cada día.

Mi padre me comentaba el otro día al final de una copiosa comida que mi generación era un conglomerado de inútiles y vagos. Además añadía que eramos los culpables de que actualmente la involución en España sea un hecho. Analizando estas palabras nada beneficiosas a priori para los españoles de entre 25 y 35 años, me paré a pensar levemente y concluí que evidentemente estamos mucho más empadrados que antaño. Nos ayudan con la vivienda, coche, comida, ropa, viajes, estudios, trabajo, etc. y eso ha hecho que en muchos casos nos cueste salir adelante sin ellos (en el supuesto de que alguna vez lo necesitasemos y nos quedemos solos en el mundo). Muchas veces me he amargado pensando en lo difícil que se me hace sobrevivir sin estas ayudas y me avergüenzo por ello pasándolo mal. Sin embargo he decidido vivir entremezclando la planificación y el carpe diem y asumiendo que voy tirando gracias en muchos casos a la familia, como casi todos los demás que conozco.

¿Seremos ciertamente unos inútiles? Es cierto que estamos empadrados, pero… la anterior generación ha sido la que nos ha educado, por lo que sinceramente, algo de responsabilidad tendrán también.

Me machaco el cráneo pensando el porqué somos los culpables de que un piso sea un lujo, trabajar sea un lujo y esas cosas básicas legisladas sean un lujo, y solamente me viene a la mente la frase del dueño del Bar Benito: “Si tuviese 30 años menos ya habría pegado fuego a España”. Quizá como nos han regalado casi todo hemos pasado más de protestar y hemos dado rienda suelta al chupocterismo político haciendo que la involución en España sea un hecho.