Archivo | marzo, 2012

El progreso de forma chocante

8 Mar

El progreso es conseguir un objetivo con el menor esfuerzo posible en el período más corto. Resumiendo, es la Ley del mínimo esfuerzo bien gestionada.
Hoy en día no se construye un bloque de viviendas al estilo egipcio o no se cultiva el campo utilizando exactamente los métodos de 1467 D.C.
El progreso es confort.
Si yo tengo la idea de que toda temperatura ambiental conforme aumenta o disminuye más allá de 20 grados centígrados se acerca al “disconfort”, un claro ejemplo de progreso sería el conseguir que jamás la temperatura ambiente se separase de dicha cifra. Esto sería un claro ejemplo de progreso, aunque a los esquiadores les jodería bastante y seguramente alguna que otra especie animal o vegetal se extinguiría, pero claro, aquí lo que importa es que el género humano esté contento y feliz y no que cuatro osos y lechugas dejen de metabolizar.
Esta definición de progreso que me he sacado de la manga y que por cierto para nada he consultado a la R.A.E. puede aplicarse perfectamente a los cambios existentes en los idiomas.
Al final, lo que quiere la gente es comunicarse de forma sencilla, sin complicaciones ni reglas inútiles. A la masa social no le importa de dónde vienen las palabras ni su evolución a lo largo de la historia. Esto puede sonar burdo y políticamente incorrecto, pero es la realidad, el género humano es lamentable y cada día está más podrido.
Por ello, es cuestión de tiempo de que o la b y la v se unifiquen en una de ellas o que de absolutamente lo mismo escribir vurro que burro. De igual forma, la h tiene los días contados.
El cliente quiere un servicio rápido, bonito y barato y el valiente que quiera cambiar esta tendencia humana, tiene vía libre para intentar modificar esta norma de nuestra especie.

Anuncios

El conocimiento del Sistema y de uno Mismo

8 Mar

Muchos de nosotros hemos pasados por segmentos de nuestro presente en los cuáles nos dan ganas de masacrar a políticos y banqueros, bombardear el País al completo y prender fuego a todo lo que quede. Es normal, es rabia interna que por algún poro tiene que salir, y más viendo la situación en la que nos encontramos.
En mi opinión, hay que conocer el sistema al que estamos sujetos, detectar sus fallos y actuar en consecuencia para mejorarlo. Reventar todo lo que se mueve de forma maligna a nuestro alrededor no es suficiente ni beneficioso, al menos a día de hoy.
El primer paso, antes de conocer las reglas del juego es comprender cuál es el reglamento interno que nos mueve a tomar una decisión u otra, es decir, conocernos a nosotros mismos.
Es difícil saber quiénes somos a los 18 años, época en la que hay que tomar decisiones trascendentales en nuestra vida y que sin duda van a determinar nuestro futuro. Por eso mismo, es muy frecuente cagarla de por vida por esta misma razón.
Con el paso del tiempo sería muy recomendable ahondar en nuestro Yo para descubrir cómo somos y cuál puede ser a priori nuestro camino en función de nuestras capacidades. Año tras año será mucho más fácil, a través de las heridas que nos causa la vida identificar el patrón que conforma la base de nuestra persona. De esa manera podremos planificar todo mucho mejor sin dejar nuestro destino más básico en manos de una lotería que por lo general no nos va a tocar.
¿Qué somos capaces de hacer para competir con los demás que también saben hacer cosas?
Dos puntos son los primordiales, conocimiento de quiénes somos y conocimiento de las reglas de juego.