Archivo | julio, 2012

La virtud de ser un anormal

25 Jul

Soy un estándar en muchos aspectos, sin embargo, mis anomalías a la hora de comportarme en otras áreas de la existencia humana hace que pueda parecer algo raro en el cómputo global.
No soy un raro peligroso, ni la gente se cambia de acera como primera reacción al ver mi persona externa, sin embargo conforme el individuo interioriza en mi yo interno, va percibiendo el anormal que llevo dentro.
Como afición totalmente convencional se encuentra la de ser aficionado a un equipo de fútbol. Por supuesto el de mi ciudad. Como parte extraña de mi personalidad podemos decir que ni soy del Madrid ni del Barcelona.
Un aspecto raro que poseo es ser amante de La 2. Un canal que difícilmente van a modificar en las diversas estrategias políticas de los partidos ya que somos 4 raros en España quiénes la vemos. No tenemos fuerza ni somos una masa consumista.
Extraigo extrañas conclusiones de los debates internos en los que me veo inmerso, como sospechar que la especie humana es un mero robot cuyo único fin en el mundo es intentar interpretar la supuesta realidad estando sujeta a una ley puramente química. Es por ello que tengo que ingerir cerveza de forma regular y prepararme Bloody Maries caseros diariamente. De los Gin Tonic, ni hablo.
Creo que los animales son también meros robots, lo único que disponen de un sistema de interpretación más liviano y no son capaces de manufacturar estupefacientes.
Divagar está bien, al igual que recopilar informaciones de variopintos puntos de vista para darnos cuenta de que no poseemos la verdad absoluta, de la cual solamente es consciente Carmen de Mairena.
Así soy yo, un anormal más en un planeta raro.

Neurona

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